



A este otoño se le está acumulando el trabajo a Castaños, Alisos, y demás arboles caducos amarillean de cansancio, pero no porque el otoño con sus frescores y vientos les estén ayudando en nada.
El clima sigue loco y mientras no venga el frio no llegaran mis queridas grullas con sus camperas sinfonías de invierno.
Tampoco los pequeñines del comedero sienten la necesidad de pasar a verme y posar un rato para hacer las delicias del fotógrafo.
Hasta los cárabos han entrado en el falso celo creyendo que andan de nuevo en primavera y me tienen revolucionado los bosquetes de encinas de la comarca Talaverana.
Es por eso que tiro del archivo estival con una serie de fotos a contraluz, quizá algunos penséis que me he pasado de artista, pero esa no era mi intención sino la de probar otras cosillas de las que tenía muchas ganas de hacer como son estas que os muestro a continuación.












































